“Guárdame, oh Dios porque en ti he confiado.
Oh alma mía, dijiste a Dios: Tú eres mi Señor; no hay para mi bien fuera de ti”
Guárdame, es decir al Señor protégeme, cuídame, es buscar refugio en alguien en quien puedes confiar.
Alma mía significa que hemos puesto nuestra vida en sus manos, lo físico, lo emocional y lo espiritual porque creemos en él como nuestra esperanza eterna.