Jesús dijo:” bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” Mateo 28: 19

Cuando uno pertenece a una familia saludable no se avergüenza de ella. Los creyentes en Cristo asumimos que el bautismo no es un ritual opcional, representa nuestra pertenencia a la familia de Dios es el acto público de reconocerse pecador y decirle al mundo “no me avergüenzo de mi fe”. El bautismo de mayores es un acto de libertad debidamente pensada con él que declaramos que compartimos la sepultura y la resurrección de Cristo puesto que representa nuestra muerte a la vieja vida y anunciamos una nueva existencia en Cristo. Es una verdad espiritual, es un compromiso interno hecho en el corazón.
El bautismo es realizado después de haber creído. Jesús así lo mandó