imagen2Un profeta llamado Amos 760 años antes de Cristo, denunciaba a sus contemporáneos tres de los pecados que más estaban afectando en aquel momento la sociedad,
“Los ricos explotaban económicamente a los pobres con total indiferencia por la grave situación a  donde les llevaban”,
“El sistema judicial no servía para proteger a los débiles”,
“Los supuestos religiosos, que se sentaban en los lugares de preeminencia pretendian ser los moralistas de su tiempo”
¿No es raro que un libro del cual muchos llaman obsoleto tenga estas referencias tan actuales?
Para los que creemos en la Soberanía de Dios nos confirma que los tiempos cambian pero el ser humano no. A esto Dios responde en su Palabra en presente:
” No me olvidaré jamás de todas sus obras”
Dios es justo y eterno.
Vale la pena reflexionar en ello ¿No?