La 1ª Pedro 5: 2-3 En estos versos aprendemos cuales son las actitudes que deben  caracterizar a los que pastorean las iglesias puesto que no es cuestión menor la responsabilidad de los que tienen en sus manos el proclamar las verdades de Dios.
En su libro ” El poder de la Esperanza” Charles R.Swínodll, entre otras muchas cosas hace una reflexión que hemos recopilado brevemente : ” He escuchado a algunas personas decir: “simplemente aprenderé cómo ser pastor” Lo siento. Hay más que eso. El pastorado  tiene que estar en su corazón. No hay un libro de texto, no hay un curso, que pueda convertirlo en pastor. Es un llamado, es un regalo de Dios. Usted no se educa para convertirse en pastor. El seminario podrá ayudar porque durante sus años en él, la mayoría de los estudiantes descubren si tienen  o no el corazón de pastor. De no tenerlo, repito, no deben proseguir el pastorado.
” He visto evangelistas llenar púlpitos, y la iglesia ser evangelizada. Pero no pastoreada .He visto maestros brillantes y capaces, ocupando el púlpito, y la iglesia es cuidadosamente instruida y educada bíblicamente. Pero no es pastoreada. Pastorear una Iglesia no es una profesión religiosa, realmente no lo es. No es una decisión de negocios sino un llamado de Dios que vincula ciertos pastores con ciertos rebaños. La religión habla en términos de emplear profesionales cualificados para que cumplan ciertas responsabilidades . El resultado son > asalariados>, como lo s llamo Jesús ( Juan 10, 11-15 )  pero para los creyentes los pastores son dotados de Dios, son llamados a servir  y entregarse a amar y moldear el estilo del  Salvador. Cuando esto ocurre las iglesias son bendecidas y disfrutan de esperanza más allá de la religión”