flor11“No temas, pues no serás avergonzada” Isaías,54:4

No nos avergoncemos de nuestra fe. Los críticos capciosos podrán atacar a las Escrituras en la que fundamos nuestra creencia, pero ella demuestra una y otra vez a aquel que la quiere meditar que en la Biblia no hay ni error,ni desorden ni omisión.
No es ningún descrédito ser un creyente sencillo: la fe que mira solamente a Jesús es una corona de honra en la cabeza de cualquier hombre, y mejor que las condecoraciones que se llevan en el pecho.