Antiguamente las guerras se alimentaban sobre todo en el poder de las religiones, esta excusa encubría las verdaderas ansias de poder de quien las provocaba.
Siglos mas tarde se cambio de estrategia y al parecer el nombre de Dios ya no era necesario ( gracias por ello, puesto que Dios es Dios de paz y no de guerra).
Hoy la lucha es más abierta hacia el poder económico. El Diablo ha cambiado de estrategia es mas listo que todos nosotros.
A si que no es de extrañar si dentro de……..años la religión vuelve a ser excusa para seguir matándose los unos a los otros “Y oiréis de guerras y rumores de guerra” “nada nuevo bajo el sol” mientras el ser humano  se enpeñe en caminar de espaldas a Dios.
Desde entonces el ser humano lleva la guerra en su corazón.
Pero la paciencia de Dios tiene limites y así está escrito.
Como pógina cristiana que somos sabemos que nuestras oraciones para promover la paz entre los hombres son un compromiso. Amén