Cuando el sol por la mañana asoma su cara sonriente por el Este y por las tardes dice adiós con la esplendida belleza que enciende los cielos, me digo que la poesía existe, y espero de verdad que los poetas grandes admiradores de la naturaleza, no la dejen morir.
“Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos” Sal,19:1