“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”
La fe, don precioso de Dios, trae la paz a nuestro corazón.
La fe es gratuita igual que la salvación, pero no por ello vamos a pensar que puedo vivir como yo quiera, que tengo el cielo asegurado porque creo. No, la realidad de la verdadera fe es muy otra, la fe recibida de parte de Dios es la fe comprometida con un cambio de vida integral, es la que te hace ser solidario con tu prójimo, ser fiel con los valores que enseñan las Sagradas Escrituras, es vivir en contracorriente con la “moral” manipulada del mundo que nos rodea.
Si la fe es gratuita, pero nos lleva a vivir como Cristo nos dejó escrito, es gratuita pero no es fácil  Jesús ya nos advirtió, si queremos serle fieles el precio será “Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán”
Sin duda no es fácil pero mucho peor es vivir de espaldas a Dios.
¿Dónde está tu fe si es que la tienes?