En su cuerpo envejecido ya no existen los recuerdos
Su mirada está perdida no sé dónde están sus pensamientos
¡Todo lo destruye el tiempo!
Menos el amor que me regaló está vida envejecida por el tiempo
Sus palabras, sus silencios, siempre fueron para mi un aliento
Hoy en mi tiempo, sólo cuento con mis manos para acariciar sus cabellos