perdonEl perdón, no hay que considerarlo como un borrador para limpiar las pizarras de los demás.
Es una actitud que cuando nace del corazón sirve de tijeras para cortar resentimientos que no han hecho otra cosa que causar heridas donde los primeros perjudicados somos nosotros mismos. Perdonar es liberarse aunque pensemos que el perdonado no lo merezca.
Confiemos en el justo juicio de Dios y durmamos en paz.