Amar a Dios es amar al prójimo, amar a Jesús es saber que somos pecadores y sin Jesús es imposible llevar una vida consecuente.
Dios nos creó libres, pero también responsables.

Dios no es religión, es relación personal con él.
No echemos la culpa de lo que va mal al otro porque TODOS somos culpables en mayor o menor medida, los muy ricos y los muy pobres, los delincuentes y los honrados, los negros y los blancos, podríamos hacer una lista muy grande “no hay
justo ni aún uno” Ro.3:10 y porque somos a si necesitamos practicar las enseñanzas de Jesús, ellas son la supervivencia de nuestro paso por este mundo.
Nadie es eterno aqui por tanto “piensa hermano que no duele”.