“No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros” Nm,13:31
Los israelitas se asustaron al ver la multitud a la que debían enfrentarse, el miedo atenazó sus corazones y no podemos reprochárselo.
Como siempre la riqueza de la palabra de Dios nos enfrenta a nuestros propios miedos “¿No tenemos miedo a lo que pasará con tanta violencia gratuita que nos amenaza?
¿Dónde está la cordura de los gobernantes para administrar las naciones que dirigen? “No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
El miedo es muy humano, pero el amor de Dios es mucho más fuerte que todas las multitudes que puedan creerse fuertes, nadie es más fuerte que Dios; por tanto descansemos en él y confiemos.
Todo absolutamente TODO está en sus manos créelo y vivirás en paz contigo mismo